Estoy de acuerdo con Wallander. Por perder presentación y un documental no se pueden echar las campanas al vuelo; lo realmente importante, considero, es el contenido, y si parte de las mismas transferencias para imagen y el sonido es aceptable, yo tengo más que suficiente para comprarla aquí, así ya de paso podrá disfrutarla la familia...

Hay casos muchísimo más flagrantes a denunciar, y no se armó tanto revuelo por ello; y, por supuesto, para nada es la primera vez que nos escamotean un extra -que además en este caso sólo es uno, un documental, no un disco entero como en Cartas desde Iwo Jima, por poner un ejemplo reciente de comparación de edición de aquí con otra de fuera-.

Un saludo.