Yo creo que es un poco palo, no sé si porque se ha encasillado un poco, o porque no ha sabido elegir bien, o qué, pero desde luego ha sido uno de los genios desperdiciados en la historia del cine: cada vez que lo recuerdo en el padrino, esa perfecta conjunción que hacía entre el arrabalerismo hortera de(l personaje de) James Caan y la honrada seriedad de De Niro... sólo un actor con muchas ganas de aprender y de darlo todo crea un personaje tan complejo. Pero luego, como diría Kayser Sozé (el Kevin sí que es un actorazo!): puf!, it's gone.