En granada se conoce como la tierra del puño, por que no sueltan ná de ná.
Digamos que en Granada (al menos la parte rural que yo conozco) son tacaños de puertas para adentro, raramente les verás comer carne de ternera o reparar un interruptor que se ha escachrrado debido a 30 años de toqueteo continuado. Sin embargo, de puertas para afuera todo es derroche, con casas enormes y relativamente suntuosas (sobre todo para un madrileño que, con suerte, paga de 30 a 40 kilos por un piso de 70 m. cuadrados en su tierra), algunas con forma arábiga y otras con pinta de fortaleza medieval (con sus torreones y todo). Vamos, lo que prima por allá son las apariencias. Por supuesto, no todo el mundo es así, pero algo de familla sí que se la tienen merecida.
Castilla también es tierra de "agarraos", sobre todo la gente más mayor, que se puede tirar toda su vida metida en el pueblo sin salir fuera de su tierra a visitar sitios. O la señora que controla los vinos que se toma su marido en el bar del pueblo, y no precisamente por temas de salud. Bufff, ejemplos comprobados por mí podría poner para aburrir. Si es que la tacañería es algo universal, por Dios. Un saludete.