La ví ayer y me gustó bastante. Ritmo fluido, estupendos guión e interpretaciones y un concepto bastante mejor que el de Aranoa de lo que debe ser el cine "social". El tal Sánchez Arévalo se demuestra bastante solvente en los apartados visual y de montaje.

Además mantiene un tono agridulce bastante conseguido, consigue que situaciones absolutamente trágicas sean más diregibles y sacando en ocasiones alguna que otra carcajada. Me ha recordado en cierta manera a una versión más pulida y artística de "Tapas".

Algunos peros: algún personaje especialmente mal dibujado (el padre del amigo del protagonista) y un final bastante abrupto y confuso.

Recomiendo verla antes de que la retiren. (sospecho que pronto).