Sí, yo también creo que es porque es español, y poco conocido fuera, y el cine fantástico español, en líneas generales, no se ha preocupado de crear una tradición propia, sino de imitar o asumir modas internacionales (y así seguimos, porque ni la Fantastic Factory ni la moda del thriller sobrenatural -"Nos miran", "Memorias del angel caído", etc- o con secta -"El segundo nombre", "Los sin nombre", etc- son precisamente mirar nuestras raices)

En los templarios de Ossorio, uno de los pocos mitos 100% de aquí, hay importantes gotitas de Becquer. Pero poco más.

¿Y "La mujer alta" de Alarcón? ¡Que miedo me daba ese cuento cuando lo leía de jovencito! Todavía, cuando paso por la calle Jardines y se abre un portal de golpe a mi espalda... siento un escalofrío.