En efecto. Además, esa película de Roeg quedó como uno de esos títulos absolutamente esotéricos, aislados, que producen escalofríos por la manera de tratar el tema base. Uno de los grandes antecedentes parasicológicos del filme de De Palma.

PD: Oye, Upper, ¿no serás tú P.R.R.? Me lo recuerdas mucho.