El coleccionismo es una actividad elitista por definición. No hay más. Para pagar cierto importe de dinero quiero que dichas ediciones sean exclusivas y que solo lo tengan un número muy limitado de coleccionistas. Y eso hace apreciar y valorar dicha edición.

Es la esencia humana: valoramos lo que escasea y damos poco valor a (o directamente pasamos de) lo que abunda o no tiene ninguna característica especial.

Otra cosa es "acumular", un "hoarder", y eso tiene un nombre: síndrome de Diógenes.