Pues yo me partí la polla con ambas. Precisamente verla en el cine con todo el mundo descojonándose fue una experiencia auténtica. Lo que pasa es que son películas, que basándose sólo en gags pues al tercer o cuarto visionado ya pierden toda la gracia. Pero hay algunos que son brutales, obviamente en el plano cinematográfico no son una maravilla, lo que hacen es cumplir su objetivo: hacer reír.

La segunda tenía dos defectos: el abuso de cameos y lo "demasiado irreal" de algunas situaciones. Lo peor que le puede pasar a una comedia es que se pase de irreal, ahí es cuando menos hace gracia. Por lo demás, descojono absoluto en el cine.

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