Es lo típico de una cámara digital barateja. Se venden a precios atractivos con pantallas enormes que llamen la atención, pero que son practicamente inusables al no tener una gestión de energía en condiciones.

En cámaras digitales, siempre con batería. No solo por el gasto en pilas que te ahorras, sino porque normalmente el hecho de que tengan batería suele ser indicativo de que la cámara no llega a ser una basura del todo. En general.