Según mi punto de vista las distribuidoras deben quitarse la venda de la cabeza y apostar por un nuevo modelo de negocio. Deben dejar de vender plástico (discos) para empezar a pensar en que venden bits (propiedad intelectual).

El coste de copiar un DVD es casi cero en estos momentos y continuar cobrando 20-25 € por los estrenos es simplemente un despropósito que alimenta las tostadoras.

El precio de un DVD (edición de un disco sin folleto ni libro adicional ni cubiertas especiales) debería ser 6-8 € justo al nivel de lo que cuesta una entrada de cine. Esto conseguiría dos efectos, en primer lugar acabaría con la piratería (¿quien compraría un disco de calidad dudosa?) y al mismo tiempo convertiría la compra de DVD en una actividad impulsiva. Todo el mundo comprará DVD's a este precio.

Quizá acabe con el alquiler tal y como lo entendemos ahora, ya que deberán evolucionar a modelos en los que aporten mucho más valor. Buscar modelos como el de Netflix americano o bien otros parecidos, con tarifas planas de alquiler, etc. Alquilar discos en mal estado por 4-5€ para visionar en un sólo día es una cosa completamente demencial y que el sector del alquiler está haciendo en este momento.

La industria del cine debe abrir los ojos para evitar que le ocurra lo que está pasando a la música. El mundo cambia, y pretender continuar con los priviliegios del pasado cuando el entorno es completamente distinto es un intento suicida.

Las distribuidoras han de empezar a poner el precio adecuado a sus productos.

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