Me tuve que tragar el previo que pusieron antes del capitulo de House, y lo que vi me pareció mas o menos previsible:

- guiones que tratan de ser ingeniosos e inteligentes y delatan su intención

- pésimos efectos digitales, que cantaban por seguidillas que daba gusto. Especialmente uno en el que un móvil se caía, más falso no podía quedar.

- Dani Martín no es actor, por mucho que nos intenten convencer de lo contrario. Ni Cristina Rota ha podido conseguirlo.

La serie peca sobre todo de un defecto garrafal: no tiene identidad propia, toda la supuesta originalidad es copia de un montón de series ( House, CSI, etc ). Con todo lo peor no es eso, sino que las imitan mal, los movimientos de cámara son absurdos y mal integrados, el montaje lo mismo...


en fin, todo para ocultar una estrategia más que evidente: que Cuatro quiere llevarse a todas las quinceañeras que suspiran con el del canto del loco, y les da igual el resto. Es su serie. Sin Dani Martín, no existiría.


Pues pa ellos.