Sí, empezó como dramaturgo, luego se pasó al guión y más adelante pasó a dirigir: hasta él mismo reconoce que empezó acojonadísimo por no tener ni idea de la parte visual del cine, pero en las últimas pelis le veo con más soltura en la planificación.

También escribió gran parte de "Ronin", con pseudónimo, dándole un gran repaso a la historia y a los diálogos; se le reconoce en algunas cosas marca de la casa, como la forma en que pillan las mentiras de Sean Bean en el garaje, a los veinte minutos de peli .

Respecto a la previsibilidad, es verdad que el hecho de repetir su esquema de "vamos a engañar al público y a girar la trama mil veces" puede llegar a que dudes de todo, como en un documental de Michael Moore, y al final le descubras más de un truco. Pero desde mi punto de vista convierte ese defecto en virtud,y construye auténticos juegos de ajedrez espectador-creador a ver quién se sale con la suya.

Eso, y además que los personajes en este género mametiano de trampas son tan chulos que cuando se van a dormir las ovejas le cuentan a ellos: tipos de vuelta de todo, más listos que el hambre, que saben cómo desarmar a un tipo con un par de frases. Qué manejo del diálogo tiene este hombre.