A veces, hay que dejar de mirarse el ombligo y pensar un poco en los demás, en esa gente que no tiene porque leer unas letritas porque a ti te entre el capricho.
Esa gente ya sabe leer y escribir en su mayoría, para eso fueron a la escuela, y no es por mi capricho o por mi ombligo, es porque es lo mejor.