Soy ateo, y por consiguiente no pienso bautizar a mis hijos. Si ellos deciden optar por el camino de la fe, y se quieren bautizar en el futuro, contarán con todo mi apollo.

Igualmente, no piso una iglesia para casarme ni jarto vino, porque me parece de una hipocresía total casarse de blanco y delante del cura cuando llevo más de 8 años follando como un conejo con toda la que se ha dejado, me la he pelado como un mandril (y aun conservo la vista, fíjate qué cosas), he pecado, peco y pecaré todos y cada uno de los días que me restan de vida, etc.

En este país la peña se casa por la iglesia porque es chachi, a las tías les mola el rollo del vestido y porque los padres suelen ejercer una presión bastante fuerte. Pueden contarse con los dedos de una mano (es un decir) las parejas que lo hacen porque creen en el sagrado sacramento que supone para la fe cristiana el matrimonio.

Y todo esto a los curas les viene de perlas, porque siguen engrosando sus arcas con los donativos "voluntarios" que te piden para oficiarte la misa y de paso pueden proclamar a los cuatro vientos que el nosecuántos por ciento de la población es católica.

De boquilla, eso sí.