Lo que ocurre aquí es que el
Halloween de
Carpenter fue tan copiado a saco en las décadas posteriores, que el principal defecto que se le puede encontrar (con la mentalidad de hoy en día, por supuesto) es el de ser poco original o que te depare pocas sorpresas: de todas formas, y sólo por la magistral forma en que está rodada, yo la vería un millón de veces
Tan sólo el prólogo con
Michael Myers de niño es infinitamente superior, en mi modesta opinión, que la mayoría del cine de terror que se manufactura actúalmente.