Mítico el momento de los Oscar de Titanic, cuando se lo dieron que no le felicitó ni el tato en el patio de butacas. Se estaban todos abrazando y el tío solo, aguantando los aplausos.
Yo creo que está un poco acojonado de que después del éxito de Titanic no vuelva a ganar ni un duro (cosa que no le hace falta), pero como dice chinocudeiro, su ego es enorme.
Salu2.




LinkBack URL
About LinkBacks
Citar
