Sí que tiene un trasfondo interesante, todo ese control y poder de las corporaciones, no solo con la vida de la gente si no también en sus propios empleados, ese estilo americano de ser un todo en la empresa y que a veces parece más una secta que un trabajo.

Pero fuera de algunas escenas que te enseñan todo esto la película en sí es planita y los personajes tienen unos cambios de registros poco trabajados, especialmente la protagonista, que pasa de un lado a otro como si nada, no se ven razones de peso para cambiar de forma tan radical en sus pensamientos.

El resto de personajes pasaban por allí. Y sí, el chico de Boyhood sigue haciendo de chico de Boyhood, no habia visto tan poca expresividad en un actor creo que nunca.

Nota: 5