Esta es una de mis arias de ópera favoritas. Dvorak con Rusalka realizó una ópera fantástica, mitológica, llena de idiomatismo checo. La canción de la Luna es una plegaria de rosalía, una ninfa acuática, para buscar a su amado. Su propósito, convertirse en humana y corresponderle. A cambio, perderá la voz y la inmortalidad...

La grandísima Renee Fleeming, americana, ha hecho suya esta hermosísima canción. Para mí, pocas canciones tienen una melodía tan bella y evocadora.