Es que he estado diez días sin entrar por aquí (mi WAT tuvo la brillante idea de pintar una de las habitaciones de casa de otro color -¡ya llevaba casi cuatro años igual y había que cambiarla un poco!-, lo que sin duda constituye una de las peores maldiciones del hombre moderno), pero ya estoy aquí otra vez.

Por cierto, estabas más guapo con el otro avatar.