No voy a entrar al trapo de Mo, para que no se repitan cosas como lo de Landis y Kubrick (aunque en este caso el iniciador fue otro), y porque ya Diomede ha dicho lo que yo habría dicho, ...y vaya!, porque hasta a Mo le gusta Polanski en el fondo.
A cambio contaré que ayer, tras haber visto de nuevo "El Pianista" por la tele (la dieron en Canal Nou, y aunque no tenía intención de revisarla me volvió a coger por los huevos y no me soltó hasta la una de la mañana), empecé a leer "Roman por Polanski", el libro de memorias de este director, que tenía en una estantería sin leer desde hace más de un año en que lo pille en una Feria del Libro de Ocasión.
Bueno, ya he acabado toda la parte de su infancia en el gueto de Cracovia, y quiero decirle a Mo que las escenas de ejecuciones y registros en las que él cree -incorrectamente- ver influencias del
maestro, están en realidad directamente tomadas de los recuerdos de infancia de Polanski (de hecho hay alguna que otra anécdota que no es del libro de Szpilman, sino de la biografía de Polanski). Me ha dado una perspectiva completamente nueva de la película. No me lo esperaba.
Tampoco me voy a extender más, pero diré que el libro es apasionante -como la persona y el artista- y que ardo en deseos de llegar a la parte de Sharon Tate y a la del
incidente con la menor (para ver cómo lo cuenta

) ).
Por supuesto aún no he visto "Oliver Twist", y no opinaré, pero hay una parte de su infancia, durante la ocupación de Polonia por los nazis, en la que Polanski fue a parar a un orfanato en el que se daba a los niños una única comida al día -escasa- y se les hacía trabajar pegando bolsas de papel con cola (niños de 5 y 6 años). Mientras leía esa parte me venía a la mente la obra de Dickens -el libro de Polanski tiene 20 años-, y veía ahí el germen de lo que habrá sido su Oliver.
Polanski no adapta novelas al cine, lo que hace es
adaptarlas a su vida y contar su experiencia personal mediante el cine. Por eso desde su punto de vista no es innecesaria una nueva versión de la novela de Dickens, porque eso no es más que la excusa para narra sus propios sentimientos de infancia.