Sin ser una obra maestra y pese a contar con un anodino Mark Stevens de protagonista, al que un espléndido Richard Widmark le arrebata la función, es un título más que estimable, bien dirigido por el artesano William Keighley, perfectamente representativo de esos estupendos filmes negros que realizó Fox entre 1945 y finales de los 50, tomando el relevo de Warner y tratando de acaparar un público aficionado al género.Iniciado por Doc Mcoy




LinkBack URL
About LinkBacks
Citar
