Cita Iniciado por C.Bethencourt Ver mensaje
Cuando el padre le reprocha a Cal: ¨Tú vendiendo (habichuelas?), aprovechandote de los jóvenes que mueren y del dolor de sus familias¨...Ese es un gran momento dramático de desencuentro. Está muy bien escrito porque ahonda en un desprecio hacia su hijo de carácter ya, de antiguo testamento. Pues el comentario enlaza más a ¨qué clase de enfermo he educado¨. Ves la distancia insalvable.
Jovenes a los que ha alistado en el ejército el propio Adam. En ese punto uno puede entender la reacción de Adam, por mucho que nos moleste su puritanismo y por muy injusto que sea con su hijo "descarriado". De hecho, es al hijo pródigo al que festeja el padre cuando regresa al hogar, algo que un lector obsesionado de la Biblia debería tenen presente.

La gracia del guion, del tratamiento que Osborn y Kazan dan al libro de Steinbeck (algo que probablemente ya está en la novela, pero hace demasiado tiempo que la leí como para afirmarlo, eso quizá Alcaudón nos lo puede decir, que la tendrá más fresca ) es que todos los personajes tienen zonas de luz y de sombras (algo incluso potenciado con la iluminación y la puesta en escena), una manera coherente de mostrarnos una historia que gira sobre lo difuso de los límites entre el bien y el mal.