No sé qué nota le puse a la que sale J Palance peero es de las pocas sorpresas desconocidas estimulantes,irregular peero destacable....y vaya presencia la del tío.Qué acojone![]()
¡Bienvenido a mundodvd! Regístrate ahora y accede a todos los contenidos de la web. El registro es totalmente gratuito y obtendrás muchas ventajas.No sé qué nota le puse a la que sale J Palance peero es de las pocas sorpresas desconocidas estimulantes,irregular peero destacable....y vaya presencia la del tío.Qué acojone![]()
EL COMPROMISO
No tenía ni idea de lo que me iba a encontrar, es más, me esperaba, no se porqué, una especie de thriller con un poco de acción, y me encuentro una especie de Crossover a lo Truffaut, siendo una continuación del film anterior, cosa que me doy cuenta quizá después de su primer tercio del film. Quizá me despisté pero no encontré en su introducción ningún indicio que me mostrara quienes eran los personajes que iban apareciendo, sobretodo el de Douglas y su padre, es cuando con ayuda de Kazan, inserta unos fotogramas de America, America. Tengo mis dudas con el nombre del papi del personaje de Kirk Douglas, ya que si en esa fantástica escena de America America, pasamos de una Hohannes Gardashian a un Joe Arness, y en el film comentado el yayo se llama Sam Arness, bueno, quizá era unos de los hermanos; pero cuando aparece la maltratada madre, pues toma, se llama Thomna, igual que en la agraciada en cejas y matrimonio de convivencia en America, America, entiendo pues que hay una relación directa con los personajes.
Todas estas coincidencias, me agradan, como una continuación con un brusco salto temporal entre medio, pero todo cuadra, sobretodo con el desprecio de Sam Arness muestra a su esposa no deseada, Thomna, que entendemos que dejó la Grecia profunda para unirse a la aventura con Joe/Sam Arness. Una yuxtaposición de esto con la relación del Eddie y Florence (como siempre una Deborah Kerr agradable de verla tanto actuar como su mera presencia), maltratos, feos, continuas infidelideades escondidas y no escondidas, y ella, Florence, un saco ingenuo de boxeo, reciviendo, reciviendo, esperando el cambio, perdonando, e incluso en la parte final Douglas intenta girar la tortilla para que parezca Florence la mala, que sin vergüenza este Douglas, un fucker de cuidado. Y aparece una bellísima Faye Dunaway (Gwen), más sexy que nunca, la verdadera pasión de Eddie, pierde los papeles por ella, y engaña una y otra vez a la pobre Florence. Reflexión de brocha gorda de Kazan con el tema de la liberación sexual de la mujer encarnada en el personaje de Gwen, que por ser de brocha gorda no quiera decir que no esté en lo cierto, pero hasta el personaje de Dunaway tiene que dar la explicación a cámara, cosa que entiendo aunque no me guste, me refiero al momento que tanto he odiado y odio en mi, cuando un hombre picaflor es el rey del mambo, y una mujer picaflor es puta; aunque Kazan, sin saberlo evidentemente, pero me hago una idea de que era una especie de falso liberal, o liberal de boquilla y rancio de hechos, pero repito es una imagen visual que me hago de él.
Me he sentido sobrepasado por la interpretación de Douglas, pienso que el personaje es muy complejo y no tengo muy claro que Douglas lo saque a flote, no tengo claro que fuera el actor ideal para un personaje con estas torturas internas, evidentemente la dirección me llevaría a Brando. Douglas como fucker y luciendo culo (como se indicó en el ciclo eterno de J.L.Mankiewicz) no le gana nadie, pero no me acabo de creer al personaje cuando coquetea con la locura, repito entiendo que el personaje es complicadísimo, y creo que ni Kazan ni DOuglas logran el objetivo. Ya en el momento final, cuando el psicoanalisis entra en juego y esos intentos de comedia fallidos por momentos puntuales de Douglas asociados a su locura pero con un resultado de comedia ligera, son los puntos que me hacen llegar a la conclusión que el personaje de Eddie Anderson se le va de las manos a ambos.
En resumen, no diría que es un film fallido, pero si que peca de ambiciosa, y aunque aporta momentos fantásticos, me gustan por ejemplo los flashbacks presenciales, donde el protagonista forma parte de ellos en pantalla como “the observer”, no acabo de ver un film tan conseguido como su supuesta primera parte (dicho por mi). Será los visitantes una continuación de la continuación? tengo que reconocer que debido a los malos comentarios que leído por aquí, me atrae aún más, cosas de ser un tocahuevos por naturaleza.
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Pues, Alex...Si lo que tú quieres, es bailar, si lo que tú quieres, es gosar, si tú quieres trolear.....sopa de caracol...Hey!
Si quieres trolear diciendo que es una maravilla de film, metacine y blablabla, con esta ¨Los visitantes¨ vas a tener una oportunidad estupenda.
Mi blog: www.criticodecine.es
Hablando de "Pánico en las calles":
Widmark sobre Darryl F. Zanuck (1986):
"We weren't crazy about each other. He wasn't my cup of tea; he was a first-rate administrator, but a little Napoleon. He had gemutlich with writers and with directors, but no sympathy at all for actors. Of all the moguls, Zanuck was the only one who could make a film. He was a good utter. I didn't admire the type of fellow he was. So I was never invited to Palm Springs--or all that nonsense. We had a business relationship, and it worked out very well."
Trivia "Pánico en las calles" IMDB:
Richard Widmark on Jack Palance: "... the toughest guy I ever met. He was the only actor I've ever been physically afraid of."
According to Richard Widmark, Jack Palance did his own stunt of climbing the boat rope after two stuntmen failed.
In the scene where Blackie (Jack Palance) hits Reed (Richard Widmark) on the head with a gun, the actors rehearsed it with a rubber gun, but when the cameras rolled, Palance substituted a real gun. Widmark, who wasn't expecting it, was out for twenty minutes. According to Widmark: "Why did he switch? Who knows?" In a 1986 interview, Widmark also recalled how Palance got into the mood of his character by beating on Zero Mostel, who plays the flunky, off-screen. A black and blue Mostel had to go to the hospital after his first week on the movie. "They had to soak him in epsom pads."
Palance, y más en éste su debut cinematográfico, siempre fue un tipo duro. Uno de mis recuerdos algo estrambóticos de las entregas de los Oscar, también por haber revisionar el momento posteriormente, fue verle a él ya septuagenario haciendo flexiones en plena retransmisión. No llega al momento del nudista con David Niven, pero no está mal.