¡Bienvenido a mundodvd! Regístrate ahora y accede a todos los contenidos de la web. El registro es totalmente gratuito y obtendrás muchas ventajas.
Mi blog: www.criticodecine.es
I'd imagine the whole world was one big machine. Machines never come with any extra parts, you know. They always come with the exact amount they need. So I figured, if the entire world was one big machine, I couldn't be an extra part. I had to be here for some reason.(HUGO)
Con cariño para Campanilla.
Nombre: Atonement
Compositor: Marianelli, Dario
Año:2007
Editado por: Universal Classics & Jazz
Basada en la exitosa novela de Ian McEwan, ”Atonement” supone la traslación a la gran pantalla de un sugerente melodrama en donde los personajes llevan, más que nunca, la carga emocional de la historia. En el ambiente prebélico de los albores de la Segunda Guerra Mundial, Briony y Cecilia Tallis son dos hermanas de la burguesía británica enamoradas del mismo hombre, Robbie Turner, quién elige a la hermana mayor Cecilia para vivir ambos un intenso romance. Atormentada por este hecho, la menor Briony decide, a sus 13 años, acusar a Robbie de un falso crimen, en un arranque extremo de despecho que destrozará la vida de su hermana y la de, obviamente, su amor platónico Rob. Razones más que suficientes para que Briony actúe como narradora de la historia, para intentar purgar sus culpas y liberarse del dolor interno acumulado por sus luctuosos actos del pasado.
Encontrándonos ante un marco argumental y cronológico al que parece amoldarse a la perfección la impronta tradicional de Dario Marianelli (como él mismo confiesa en las notas del compacto), el italiano da forma a su partitura desde dos baluartes primordiales como son la impecable interpretación de la English Chamber Orchestra, así como las pulcras orquestaciones de Benjamin Wallfisch, las cuáles se caracterizan por apelar a una sencilla elegancia británica, en la que elude prácticamente cualquier referencia al uso de los metales.
Y la forma en que el compositor plasma al pentagrama los avatares de la trama, se podría resumir en sendas premisas básicas y constantes durante todo el trabajo: en primer lugar, Marianelli se desata en la evocación del dramatismo intrínseco a la historia. Dramatismo latente, pero siempre contenido, que encuentra en los gentiles solos de chelo y piano su poética exposición instrumental. Y en segundo lugar, el autor concibe el relato en base a unas texturas claramente enmarcadas en ese “elitismo” clásico tan característico en su impronta, y en este caso tan idóneo para con el ambiente burgués en que se mueven los protagonistas. Un clasicismo de formas serias y elaboradas, pero que con retazos de frescos y originales recursos más contemporáneos, y un enfoque melódico ciertamente atrayente, consigue cautivar incluso a oídos no acostumbrados a aquellas formas cuasi concertistas.
No en vano, la audición del primer corte “Briony“ augura ya la enorme inspiración, implicación y originalidad con la que el compositor aborda el que probablemente sea su mejor trabajo cinematográfico hasta la fecha. Marianelli nos presenta un espléndido scherzo en el que el leitmotiv de la protagonista evoluciona mediante tensos ostinatos a cuerda, dando forma a ese sentimiento de culpa acumulado desde la niñez. La nota de originalidad la encontramos en ese sonido del teclear de una máquina de escribir, el cuál parece arrancar desde meras intenciones efectistas, para después actuar sorprendentemente como un instrumento más de la orquesta, fusionándose con la misma y erigiéndose en un peculiar recurso adscrito con singularidad a la sección de percusión. Algo similar –aunque desde concepciones bien distintas-, a lo que hiciera medio siglo antes el músico Leroy Anderson en su conocida pieza “The Typewriter”.
El sentimiento de culpa de Briony, y la necesidad de redención por haber destrozado el devenir existencial de sus seres queridos, justifican la aparición de su tema durante pasajes en principio destinados a otros menesteres (“Cee, You And Tea”). Ella es la narradora de la historia, la desencadenante de los acontecimientos que marcarán las vidas de su más inmediato entorno. Es por ello que las meditadas acotaciones a su identificador musical, son las que precisamente dotan de la necesaria unidad estructural al score. De este modo, esa máquina de escribir en la que Briony canaliza y exterioriza su pesar, volverá a sonar como improvisado instrumento de percusión en cortes tales como “With My Own Eyes” o el comentado “Cee, You And Tea”.
Aparte de este nexo de cohesión que supone el motivo de Briony, Marianelli desarrolla con similares resultados satisfactorios la música aplicada al resto de caracteres. La apesadumbrada pieza para el desdichado enamorado (“Robbie´s Note”) denota un marcado poso de amargura, que acaba por desbordarse con gran fuerza lírica en la conmovedora “Farewell”. Música que se acerca a lo comedidadamente romántico (“Love Letters”), pero que finalmente desemboca en la fatalidad por ese amor imposible. Como vemos, Marianelli diferencia con claridad la música tensa y nerviosa aplicada a la atormentada Briony, con aquella de bucólico sentimentalismo asociada a la relación entre Robbie y Cecilia.
Como muestra de la envidiable progresión cromática del score y enmarcado dentro de los tintes bélicos del argumento, mención especial merece el corte “Elegy for Dunkirk”. Una pieza de una profunda carga emocional, en la cuál la delicadeza y sensibilidad de la orquesta se fusiona con los cantos de un coro de soldados en pleno frente durante la sangrienta campaña de Dunkerke. El efecto logrado por Marianelli es sencillamente sobrecogedor, envolviendo al oyente con un lamento melódico de tal fuerza, que no precisa de las propias imágenes para despertar un halo conmovedor digno de los mejores maestros.
Y como broche de oro al trabajo, la elegancia se apodera del “The Cottage On The Beach”, corte en el que la orquesta arropa de nuevo al piano y el chelo de manera abrumadora, actuando como pieza de desenlace penitencial a las emociones aglutinadas durante la trama. Una de las obras clásicas más cinematográficas, el “Claro de Luna” de Debussy, parece el tema perfecto para cerrar el CD y enfatizar esa sensación de amargura decadente desprendida por un relato como el que nos ocupa.
”Atonement” es, sin duda, la banda sonora más madura escrita hasta la fecha por Marianelli. Una obra que muchos podrían comparar a su anterior “Pride & Prejudice” (no en vano, en ambas juegan un papel fundamental las intervenciones pianísticas a cargo de Jean-Yves Thibaudet), pero que incide frente a aquella en registros de mayor calado sentimental y reflexivo, para los cuáles el compositor triunfa sin paliativos en la asimilación de aquel tono de fatalidad, culpabilidad e introspección subyacentes al relato original.
A mí la película me parece maravillosa y recomiendo el libro, de una escritura exquisita, y que en su tramo final, que difiere en la forma del de la película pero no en el fondo, contiene unas reflexiones sobre el escritor como Dios y personaje de la obra muy interesantes.
¡Muchas gracias, Branagh/Doyle!![]()
Muy cierto. No me había dado cuenta, pero es cierto que no utiliza nada de metal. ¡Qué interesante!Encontrándonos ante un marco argumental y cronológico al que parece amoldarse a la perfección la impronta tradicional de Dario Marianelli (como él mismo confiesa en las notas del compacto), el italiano da forma a su partitura desde dos baluartes primordiales como son la impecable interpretación de la English Chamber Orchestra, así como las pulcras orquestaciones de Benjamin Wallfisch, las cuáles se caracterizan por apelar a una sencilla elegancia británica, en la que elude prácticamente cualquier referencia al uso de los metales
Muy cierto e impactante la primera vez que lo escuchas. Es de esas piezas que no se olvidan. Tiene tanta personalidad. Es un artistazo.No en vano, la audición del primer corte “Briony“ augura ya la enorme inspiración, implicación y originalidad con la que el compositor aborda el que probablemente sea su mejor trabajo cinematográfico hasta la fecha. Marianelli nos presenta un espléndido scherzo en el que el leitmotiv de la protagonista evoluciona mediante tensos ostinatos a cuerda, dando forma a ese sentimiento de culpa acumulado desde la niñez. La nota de originalidad la encontramos en ese sonido del teclear de una máquina de escribir, el cuál parece arrancar desde meras intenciones efectistas, para después actuar sorprendentemente como un instrumento más de la orquesta, fusionándose con la misma y erigiéndose en un peculiar recurso adscrito con singularidad a la sección de percusión. Algo similar –aunque desde concepciones bien distintas-, a lo que hiciera medio siglo antes el músico Leroy Anderson en su conocida pieza “The Typewriter”
Precisamente "Farewell" es una de las piezas que más me gustan de esta BSO. Creo que es la que más veces escuché tras ver la película. Es muy especial. A partir del minuto 1:20 me conmueve lo que no está escritoAparte de este nexo de cohesión que supone el motivo de Briony, Marianelli desarrolla con similares resultados satisfactorios la música aplicada al resto de caracteres. La apesadumbrada pieza para el desdichado enamorado (“Robbie´s Note”) denota un marcado poso de amargura, que acaba por desbordarse con gran fuerza lírica en la conmovedora “Farewell”
Respecto a "Love Letters, no sé si tu pensarás lo mismo, pero es la que más me recuerda a su trabajo en "Jane Eyre". Les encuentro cosillas en comúnMúsica que se acerca a lo comedidadamente romántico (“Love Letters”), pero que finalmente desemboca en la fatalidad por ese amor imposible
Totalmente de acuerdo. En ese momento la fusión de música e imagen me puso los pelos de punta. ¡Increíble!Como muestra de la envidiable progresión cromática del score y enmarcado dentro de los tintes bélicos del argumento, mención especial merece el corte “Elegy for Dunkirk”. Una pieza de una profunda carga emocional, en la cuál la delicadeza y sensibilidad de la orquesta se fusiona con los cantos de un coro de soldados en pleno frente durante la sangrienta campaña de Dunkerke. El efecto logrado por Marianelli es sencillamente sobrecogedor, envolviendo al oyente con un lamento melódico de tal fuerza, que no precisa de las propias imágenes para despertar un halo conmovedor digno de los mejores maestros.
Estoy de acuerdo en que su trabajo para "Atonement" es, a día de hoy, el más maduro. Creo que me faltan por escuchar la mitad de sus trabajos, pero sí he escuchado prácticamente todos sus "grandes" trabajos. Y no hay duda de que "Atonement" es su cumbre.”Atonement” es, sin duda, la banda sonora más madura escrita hasta la fecha por Marianelli. Una obra que muchos podrían comparar a su anterior “Pride & Prejudice” (no en vano, en ambas juegan un papel fundamental las intervenciones pianísticas a cargo de Jean-Yves Thibaudet), pero que incide frente a aquella en registros de mayor calado sentimental y reflexivo, para los cuáles el compositor triunfa sin paliativos en la asimilación de aquel tono de fatalidad, culpabilidad e introspección subyacentes al relato original.
Dicho esto, también admito que lo mío con la BSO de "Jane Eyre" es amor absoluto. LA ADORO!!! Escucho a veces sus cortes y es que me pongo a llorar o a sonreír, no lo puedo evitar. Me llega profundamente. Y es curioso, porque quizás no sea su mejor trabajo, pero para mí es el que más me ha llegado al corazón. Así que, aprovecho que te tengo por aquí para pedirteque un día que tengas ganas (no hay prisa) y siempre que te apetezca (por supuesto), me escribas tus impresiones sobre el trabajo de Marianelli para "Jane Eyre"
![]()
![]()
De nuevo, ¡Muchísimas gracias!Tu análisis me ha parecido precioso
![]()
Última edición por Campanilla; 18/02/2015 a las 21:37
"El único modo de ser feliz es amando. Si no sabes amar, tu vida pasará como un destello" - The Tree of Life
Eres un cielo, gracias por tus amables palabras. A ver que opinas de mi reseña de "Anna Karenina" en su correspondiente hilo. ¿O quizá no quieras leerla hasta haber visto la película?. No hay spoilers, aclaro. Aunque eso si, te advierto que fue una de las primeras reseñas que escribí, recién terminados mis estudios, y escrita académica y gafapastamente. El último párrafo, por ejemplo, es para tirarme por la ventana sin abrir el cristal.
"Jane Eyre" está cerca, cerquita de la perfección de este "Atonement". Y si, las cuerdas te parten el alma. Mira a ver que te parece también el análisis que le he escrito a Zack de Orgullo y Prejuicio en su correspondiente hilo (de la película en si). Y yo te escribo sobre "Jane Eyre" mujer, claro que si. Pero dame algo de tiempo.
![]()
Se me olvidaba "Love letters" efectivamente, tiene similitudes estilísticas con "Jane Eyre" (esta chica tiene futuro)
y personalmente, es mi tema favorito del score.
Ayyyy... ¡Muchas gracias!No sé si llego a tanto, pero gracias
De nada por las palabras, todas merecidas
Sí, creo que será mejor no leerla hasta haberla visto. Pero mira, haré una cosa. Intentaré verla lo antes posibleA ver que opinas de mi reseña de "Anna Karenina" en su correspondiente hilo. ¿O quizá no quieras leerla hasta haber visto la película?Así la veo de una vez, que ganas no me faltan
Aunque eso si, te advierto que fue una de las primeras reseñas que escribí, recién terminados mis estudios, y escrita académica y gafapastamente. El último párrafo, por ejemplo, es para tirarme por la ventana sin abrir el cristal![]()
No te tiraré, tranquilo
![]()
¿Verdad que sí?"Jane Eyre" está cerca, cerquita de la perfección de este "Atonement". Y si, las cuerdas te parten el alma. Mira a ver que te parece también el análisis que le he escrito a Zack de Orgullo y Prejuicio en su correspondiente hilo (de la película en si).Todo es prácticamente cuerda
No sé si lo sabrás, pero a mí me encanta el piano
![]()
Ok, ahora voy a mirar el de "Orgullo y prejuicio".
Jajaja ¡Muchas gracias!Y yo te escribo sobre "Jane Eyre" mujer, claro que si. Pero dame algo de tiempo.
![]()
Claro, te doy todo el tiempo del mundo. No hay prisa
¿Sí? ¿Tengo futuro musical?![]()
![]()
"El único modo de ser feliz es amando. Si no sabes amar, tu vida pasará como un destello" - The Tree of Life
Pues voy a estar con Marty, ya muchos visionados mediante. Está película es sin duda una de las mayores cumbres de los últimos tiempos. Y me encantan cómo la música te dice que partes son fabuladas y que partes son ciertas, salvo que la primera vez no te das cuenta, claro.
Lo dije en su día y lo repito: No hay director contemporáneo que use la música cómo lo hace Wright y le de la carga narrativa que este le da. Me recuerda al E.T de Spielberg (que es claramente un musical sin canciones) en su manera de emplearla , donde en secuencias completas no hay diálogos porque no es necesario, y la planificación y el montaje están supeditados a ella.
What makes Megalopolis so strange and, for a big-budget Hollywood film, so singular, is that, just like Vergil’s Aeneid, it is at once accretive, allusive, and idiosyncratic because Coppola is attempting something very few artists have ever done: to speak from inside the imperial organism, even as it begins to crack, and to craft a vision that is both a monument to its grandeur and a requiem for its decline.