Pues no, no merece la pena. Es una Tv-movie de gran presupuesto. Para no dormirme me pasé toda la peli haciendo cábalas de qué actores televisivos hubiesen dado mejor el pego. Llegué a la conclusión de que Paul Bettany hubiese sido mejor reemplazarlo por Eric Roberts, a Harrison Ford por Dylan McDermott y a Virginia Madsen por Heather Locklear y al menos hubiésemos tenido una película de la que reirnos sin tener que sentirnos culpables.