Claro que no sabía donde meterse, tírate 70 días encerrado sin saber qué pasa fuera y cuando sales te encuentras a una tía prepotente, que se limita a insultarte y a lanzarte cosas a la cara sin dejarte siquiera contestar.

Lo único malo que le ví a Javi fue que no le mirara a la cara. Lo que digo, ese enfrentamiento en cinco días lo gana Javi sin despeinarse...