Defiendo las adaptaciones de los libros de J.K. Rowling con uñas y dientes porque el resultado es bueno,aunque no perfecto, porque es imposible llevar a la gran pantalla más de 700 páginas de un libro sin meter la tijera,pero es una pena que tantas cosas se queden fuera.La gente tiene que entender que más allá de la gran pantalla,Harry Potter es un personaje literario y cada uno tiene su propia visión de él.
Sin embargo,el esfuerzo que han hecho los responsables de Warner por ser lo más fieles posibles a los libros es incomiable y que si la autora da el visto bueno es por algo(no aparece acreditada como productora ejecutiva o asesora en las películas,pero le "piden permiso" para modificar lo que ella escribe en los libros en su paso a los guiones).
Yo también estaría encantado con un formato televisivo y más pausado para contar la trama de los libros,pero las películas no desmerecen en absoluto.