El Iker me da la impresión del tío que de niño se debió pasar la mitad de su vida escolar con las orejas de burro y de cara a la pared.
JA JA JA JA JA!


Me encanta cuando un "imbestigador" de lo paranormal queda en evidencia. Me encanta. Y si es por la tele, mejor.
De todas formas, no importa cuan evidente sea la evidencia, porque siempre habrá una legión de zoquetes que pondran en duda tal evidencia.