a mi me parece genial lo de la nacionalidad argelina, es como el golpe de gracia definitivo del filme, que es todo un puñetazo en el estómago de la acomodativa memoria histórica de Francia.


y tengo muuuuchas ganas de ver a actores como Jamel Debouzée, o Samy Nicéri , que son cómicos, en un registro dramático.