Yo te aconsejaría sin lugar a dudas un proyector, si lo que quieres es sobre todo ver cine. Los precios se pueden mover más o menos por ese rango que tú manejas (a parte la pantalla, claro) y es una esperiencia realmente alucinante.

El mayor inconveniente es que la instalación de un proyector es más farragosa, porque tienes que colocar el proyector, llevar todos los cables, colocar la pantalla y es un elemento 'invasivo' en el salón... pero cuando te has estrujado un poco la cabeza y lo ves todo colocadito... :amor

Eso sí, además tienes que tener otro televisor, claro.