Creo que todo éso está mucho mejor retratado en los Frankensteins de la Hammer (sin sacarnos a Cushing sin camisa ni tirado por el suelo), aun siendo películas que se apartan bastante en cuanto a argumento al libro. El Barón von Frankenstein de Cushing es una suerte de capitán Ahab de la ciencia, condenado a perseguir algo que siempre se le escapa y que jamás podrá aprehender. El aliento prometeico del personaje está singularmente bien retratado, con la adición de que aquí Frankenstein no es un héroe ni un titán, sino (y ya se le caracteriza así desde el primer momento), sino un insoportable niño de papá, un vanidoso engreído que pone sus deseos por encima de todo lo demás, y que ya ni siquiera puede estar guiado por un fin noble como podía estarlo el Frankenstein del libro en algún momento.
No es una historia de buenos y malos clásica, como pudiera serlo Drácula, sino mucho más complicada porque no hay buenos ni malos claros. De hecho puedes (y siempre he lamentado que nunca se haya hecho algo así en las adaptaciones cinematográficas) interpretar al Monstruo como el reverso tenebroso (o quizá no tanto) de Frankenstein. El tema del doble, tan presente en la literatura romántica.
Tendría que revisitar, como ya dije, la cinta de Branagh, pero así que recuerde, creo que el segmento que más me gustó fue la estancia del Monstruo en la granja, donde sí se seguía el libro más de cerca, y Branagh abandona el sucio y exagerado barroquismo de las secuencias previas para adoptar un estilo más sencillo, no exento de cierto naturalismo poético. En este sentido, me gustó mucho más la versión de Kevin Connor, más sencilla y respetuosa con el texto original, aunque tengo que decir que me parece se queda bastante corta en otras cosas. Puede ser simplemente que la visión que Branagh tiene del romanticismo y de Frankenstein está más cerca de esto:
Y la que yo tengo está más cerca de ésto:
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. Yo creo que simplemente es un rasgo más para definir el personaje. No creo que Brannagh entrenara y se exhibiera por vanidad propia, sino para construir el personaje, que el artículo sí acierta al retratar como un ególatra y un irresponsable, y el auténtico monstruo de la historia.
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