Quisiera romper una lanza por "Dodeskaden", por la que parece que no hay mucho amor aquí. En cierta manera es un acercamiento de Kurosawa a la "nuberu bagu" (léase, nouvelle vague japonesa) al estilo del que cultivaban productoras como ATG (el formato cuadrado se volvió a cultivar en aquella época en contraposición al scope, que era el estándar de la gran industria), y en su momento me pareció muy original su uso del color, sobre todo en contraposición a la pobreza de los ambientes que retrataba. Yo ya sé que a algunos por ahí les gusta el cine japonés porque les tira el exotismo del tema samurái y reniegan de las películas de ambientación contemporánea, pero a mí me pasa un poco lo contrario, me cansan ya un poco las katanas y me apasiona ver esa vida urbana en la que la occidentalización y las tradiciones mantienen un duelo implacable.

En cuanto a los que no les gusta el humanismo de Kurosawa cuando se pone en primer plano, entonces, por ejemplo, el desenlace de "Rashomon" fastidiaría toda la película, y obras enteras como "Barbarroja" quedarían invalidadas. Kurosawa era un maestro, pero su tendencia a sermonear hay que aceptarla. Si lo que se quiere es cinismo e ironía, para eso ver a directores posteriores como Imamura.