Parece que la memoria nos está jugando malas pasadas a uno de los dos,
Kigonjiro. Te diré como recuerdo yo el tema.
En una época de total descontrol socialista, y con PRISA lavando el cerebro de los que se lo dejan lavar (¡impagable Gabilondo!), sólo dos medios importantes, El Mundo y Antena3 Radio dan la cara. Felipe González, decidido a callar a los que están descubriendo la corrupción de su gobierno, se dirige primero a por Pedro J. Para ello, intentan desacreditarle y presionan al grupo editorial italiano RCS, principal accionista de El Mundo, para que le destituya como director. Los italianos pasan de él y, al ser otro país, no puede hacer nada.
Se dirige entonces a por Antena3. Para ello cuenta con la inestimable colaboración de Jesús Polanco, principal beneficiario del gobierno socialista mediante los créditos FAD, que no creo que te tenga que explicar a estas alturas. A Polanco la idea le viene de perlas: hace un favor a su principal protector y, además, elimina a la emisora número 1 de España, que mes tras mes sacude a la SER con la mitad de postes. Así que ayudados por el ya fallecido Antonio Asensio y Mario Conde, los de la SER compran, en una operación ilegal, su participación en Antena 3 al conde de Godó, principal accionista, dueño de La Vanguardia (Española) y chico para todo donde los haya. Lo que se llamó el
antenicidio.
Los profesionales que allí trabajaban no escupían a nadie: muy al contrario, tenían que soportar un día sí y otro también los insultos de la cadena SER porque cantaba mucho que unos señalaran las cosas que pasaban y otros no. En el caso de José María García, su rival El Larguero, con ese paleto De La Morena al frente, vivió durante varios años dedicando las dos terceras partes de su tiempo a injuriarle. Y cuando les dejaron en la calle, y como no tienen vergüenza, el propio Polanco le ofreció a García un contrato de ensueño si se unía a la SER (mandando a hacer gárgaras a todos los colaboradores de El Larguero). García tuvo la dignidad de contestar que no en un famosísimo artículo que publicó El Mundo.
Y esa fue la historia. La SER cerró la emisoria que había comprado para
favorecer la pluralidad (sic), varios periodistas se querellaron por el atropello y ganaron (aunque ningún gobierno español, incluído el de Aznar, ha tenido los cojones de hacer efectiva la sentencia), y la SER se convirtió, por fin, en la primera emisora española.
José María García fichó al final por la COPE, pero con la condición de que tanto Antonio como Luis Herrero ingresaran también con sus programas y sus colaboradores. La Conferencia Epioscopal, algo reticente entonces, aceptó. Y el resto es historia. Siguieron haciendo sus programas y levantaron una emisora moribunda. Y no fueron ellos los que hicieron que los españoles votaran al PP: fue el asco que produjo en mucha gente catorce años de socialismo real y los escándalos que este produjo.

Iniciado por
Kigonjiro
Y no me hables de respeto a la libertad de expresión y de criterio imparcial cuando comienzas por decir: Medios domesticados y campaña gubernamental. Y mucho menos de "calumnias" a la Cope, que basta con escuhar al "ahora victima" Federico para saber que viento sopla nuestras velas.
Puede que mi criterio sea parcial, pero al menos tengo uno: si tu no ves como la mayoría de medios de comunicación de Cataluña actuan de mamporreros del tripartito, es tu problema, no el mío. En eso consiste la libertad de expresión: en que pueda decir lo que pienso, aunque me equivoque. Si alguien se siente calumniado por las informaciones de la COPE, sólo tiene que hacer una cosa: ir al juzgado y denunciarlo. Por desgracia, aunque su estilo no sea muy ortodoxo, lo que dicen es cierto. Para desgracia de Maragall, Carod y compañía.