Es tu percepción, pero, ¿es la verdad? Todos somos de tres maneras en potencia: como nos vemos nosotros, como nos ven los demás y como somos en verdad. ¿Por qué nos creemos tan soberbios para pensar que nuestra limitada percepción es la verdad universal? (aunque bien pensado, aquí, con las opiniones cinéfilas, a menudo me da esa sensación, jeje). Porque verdad universal sí que la hay; la razón de todo esto, aunque no tengamos ni puta idea de lo que va la cosa. Decís que antes de nacer estábamos muertos. Pero, ¿y si estábamos y nos olvidamos? Te duermes y sueñas. ¿Y si no recuerdas el sueño? ¿Es que no estabas? ¿No existías? ¿Qué ha pasado? El no recordar, o no tener posibilidad de visualizar no significa que no exista una razón. De momento, y hasta que se demuestre lo contrario, somos lo principal de esta existencia, de esta película. Entonces, ¿a qué viene toda esta tramoya tan milimétrica y jodidamente compleja que nos introduce y nos apaga sin dar razones? Me niego. Debe haber una razón y nosotros hemos de participar con esa razón. Pero no se han inventado las gafas. Es como meter todo el agua del océano en un cubo. Limitaciones. Entre la nada y el infinito hay algo que, en mi estado insgnificante, veo con claridad. Me es imposible visualizar la nada (la oscuridad es algo); pero no tengo más que mirar al cielo para entender que no hay muro que pueda delimitarlo. Siempre podemos trazar una circunferencia concéntrica mayor. Basta con abrir un pelín más el compás... Y también una menor, basta con tener una lupa lo suficientemente potente como para trazarla. Como dijo Matheson: "¡El cero no existe! ¡Sigo viviendo!".