Y yo que vi jugar en vivo y en directo al hijo de Gadafi en un partido amistoso contra el Barça.

No tengo ni pajolera idea de lo que realmente pasa en Libia, ni si es verdad que Gadafi y los mandamases viven como multimillonarios mientras el pueblo vive en condiciones precarias.

Lo único que sé, es que el equipo que vi jugar con mis ojos, donde jugaba el hijo de Gadafi, no había ni un jugador libio que tuviera pelotas de pasar un balón sin haber mirado a los ojos al hijo de Gadafi, y no se les ocurriera no pasarle el balón si este la pedía. Vamos, que vi miedo.

No quiero decir nada con esto, quizá sea el mismo miedo que he visto años y años donde he ido trabajado, por no rechistar delante del jefe.


romita