Conozco la historia del hombre que fue “atomizado” dos veces desde hace bastante tiempo (creo haberla leído hace por lo menos treinta años en una enciclopedia de la segunda guerra mundial) y siempre me pregunté porque a nadie se le había ocurrido la idea de convertirla en película. Es una historia potentisima que a poco que la contextualices bien con los acontecimientos que sucedieron en Hiroshima y Nagasaki, quedaría un film profundamente dramático y épico a partes iguales.

Esperemos que Cameron no tarde diez años en rodarla

Un saludo.