La primera vez que la vi me pareció mala de solemnidad, pero con el paso del tiempo y sucesivos visionados le he cogido hasta cariño y termina por entretenerme también muy bien, la verdad. No hay que ser nada quisquilloso con el guión porque tiene más agujeros que un queso gruyere, amén de sus incongruencias, pero aún con todo ya me resulta simpática.
Y el BD mejora la impresión, porque tiene una calidad descomunal.
Es mala con ganas, pero también se disfruta si entras en el juego.