Está muy bien, salvo por todas las escenas del presente con los hijos leyendo la carta. Horrible toda esa parte, por varios motivos:

- te corta toda la historia cuando más molesta.
- manipula totalmente al espectador poniendole de parte de la mujer (Meryl Streep) con esa carta y el cambio de sus hijos, que pasan del enfado a entenderla. Sonrojante y facilón.


Por lo demás, acojonante la película.