En Granada han sido listos. Han sacado el botellón de la ciudad poniendo música y carpas y nos hemos librado de los meados y los destrozos en los jardines. Se han reunido 35000 tios para beber y todos contentos.

En cuanto al fenómeno está claro. Las fiestas y los fines de semana la gente sale a beber de siempre. Ahora la gente no puede pagarlo y han descubierto que pueden emborracharse por su cuenta en las calles.

El problema está en que eso es antiestético (vomitonas, meados...etc) así que sacarlo fuera de la ciudad es una solución bastante interesante.