Esta serie es objetivamente muy buena, tanto por guión como por ambientación, actores y demás. Pero es cierto que quizá no es para todo el mundo, ya que tiene poca "acción" (aunque no paren de pasar cosas) y es mucho de diálogos con varios niveles de lectura; lo que prima es la evolución de los personajes y las relaciones que se establecen entre ellos. Analiza grandes temas como el amor, la relación con el dinero, el poder, etc de forma muy acertada.

Además de eso, la ambientación de época es brutal, simplemente un personaje más que actúa en cada episodio... Y el mundillo de los ejecutivos, los inicios de la publicidad, el boom del capitalismo y el american way of life, se retratan sin fisuras. Te entretienes a la par que reflexionas sobre la vida y aprendes historia contemporánea... ¿Qué mas puedes pedir? Ah sí, sexo... ¡Pues también hay!

Don Draper, el protagonista de la serie, fue elegido personaje más influyente del año 2009 en una famosa web estadounidense, por delante de Barack Obama, Steve Jobs o Mark Zuckerberg... ¡Y eso que era ficticio! Por algo será.