En absoluto. Ni la una ni la otra. Otra cosa es cómo pretendan decodificarlas los que realmente ansían que lo sean. Pero es problema suyo.
En Aliens los militares no son unos incompetentes. Son humanos y les puede el miedo porque se enfrentan a una fuerza de oposición incognoscible en su letalidad y en su propio terreno. Ripley no deconstruye géneros. No expone alharacas ideológicas ni pamemas políticas. Tiene problemas emocionales serios y debilidades concretas. No es infalible ni autosuficiente. Al contrario. Incluso necesita que le salven la vida en más de una ocasión (el laboratorio de disección, por ejemplo). Como a todos. Pero es muy capaz. Como Vasquez. Claro que a Cameron le gustan los personajes femeninos fuertes. Y a mí también. Carismáticos y a poder ser poliédricos, con capas y matices. Se casó con Gale Anne Hurd, que tenía un par y después con Kathryn Bigelow, que es más "hombre" que él (en la mejor acepción posible). Y tras ella con Hamilton, que tampoco es una damisela precisamente. Lo que hace que Ripley "resuelva el asunto" es precisamente el instinto maternal, algo que esta "nauseabunda ideología" no puede siquiera tolerar (si hablamos de la extensión semántica del término, que es la que pervirtió su significado hasta convertirlo en el "meme" que es hoy día, claro. Este nació realmente para designar injusticias raciales, pero de eso ya no se acuerda nadie). Sea como fuere, Cameron establece el juego especular entre madres defendiendo a sus "vástagos" a como dé lugar, entregando la vida si es necesario y termina su película con la formación de una "neo-familia nuclear" (mamá, papá y la hijita).
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Con Fury Road, más de lo mismo. Max es un personaje relativamente pasivo durante gran parte del metraje pero su concurso es crucial. Furiosa no habría conseguido absolutamente nada sin Max (siquiera sobrevivir), ni Max sin Furiosa. Son totalmente autosuficientes pero al tiempo complementarios. Se necesitan porque en ese páramo ambos buscan ser la mejor versión de sí mismos. Y de ahí el texto del primer Hombre-Historia que clausura el relato.
Masters es otra historia. Decide plegarse a ciertas "sensibilidades modernas" y pierde el foco constantemente por esa querencia innecesaria. Intenta deconstruir la masculinidad no ya de Adam sino incluso de He-Man (craso error), establece el juego especular con la masculinidad tóxica maltratadora de Skeletor (el payaso de su director tenía razón) y comienza a lanzar pamemas y plantear situaciones que se sienten desubicadísimas. Puedes encontrar una secuencia de lo más pertinente coronada con un gag de deficiente intelectual que acaba perjudicando al conjunto o algún segmento más disfrutable que se empobrece con mensajes o resoluciones que cuesta asir. Y con todo, yo no diría que es necesariamente "Woke". Sensiblemente estulta, tonta como un bocado fuerte en el glande y boba por propia elección.