La Policía dio con los asesinos del joyero al usar el mismo coche en sus atracos.
En menos de 20 días la Policía Nacional ha cogido, en un piso de Hospitalet en Barcelona, al presunto asesino de Antonio Sancho Arevalillo, el joyero que murió de un disparo en la espalda en su establecimiento de Móstoles el pasado 9 de junio.
La pista para que la Policía diera con sus atracadores y presuntos asesinos fue que éstos utilizaron el mismo coche, un Seat León de color rojo y matrícula de Madrid, para cometer diferentes atracos. Por este motivo los asaltos que se les imputan son cuatro. El primero de ellos lo realizaron el pasado 25 de mayo en la joyería «Sainero» situada en el número 31 de la calle Pelícano de la localidad madrileña de Carabanchel; el segundo se produjo en la tienda de bisuteria «Alonso», en el número 15 de la calle Joaquín Turina; en la joyería de Móstoles «Felipe II» de la que era propietario Antonio Sancho; y el último atraco lo perpetraron en una frutería de Carabanchel.
Cuatro atracos e identidades falsas.
Los detenidos, todos de origen suramericano, fueron arrestados por agentes de la Policía Nacional hace unos días, cuatro de ellos en un piso de Barcelona, donde habían huído tras el crimen de Móstoles, y el quinto, una mujer, en un piso de la capital. Los cinco detenidos hasta el momento, que todavía no han pasado a disposición judicial, son según la documentación encontrada, Roberto C.F., nacido en Cuda de 37 años y presunto autor del asesinato; Juan Manuel J. V., dominicano de de 21 años; Margarita F. C., cubana de 31 años y ; Manuel P. S., cubano de 37 años; y Catalina V. E., también cubana de 32. Aún así la Policía no descarta que estas identidades sean falsas, ya que los agentes sospechan que el supuesto asesino podría ser, en realidad, de nacionalidad peruana y los otros cuatro de la república Dominicana.
El jefe de la Brigada Provincial de Policía Judicial, José Manuel Calleja, explicó ayer que hace un mes, los agentes pusieron en marcha la llamada «operación Quilate», para detener a este grupo organizado que venía actuando desde hacía tiempo en la región. Ademas de las detenciones en Cataluña, cuando la Policía intervino en un inmueble de la capital, situado en la calle Marianistas, encontraron relojes y joyas que los familiares del joyero de Móstoles identificaron como algunas de las que fueron robadas.También los agentes registraron otro piso situado en la calle Albares de la Ribera, pero no se encontró ningún material referente al caso, ni tampoco la escopeta con la que fue disparado al joyero y el video con la grabación de los hechos. Por ello, la policía no descarta realizar más detenciones.
El delegado del Gobierno, Constantino Méndez, destacó ayer la buena coordinación que han mantenido la Sección de Delincuencia Internacional de Madrid y el Grupo de Atracos de Barcelona en esta operación «en tan sólo 20 días» desde el asesinato del joyero de Móstoles. Además Méndez calificó la operación de un «éxito policial potente».
El secretario general del Gremio de Joyeros, Plateros y Relojeros de Madrid, Armando Rodríguez, agradeció los esfuerzos para «aclarar esta tragedia» y pidió a la Administración que «extreme el control de la entrada de estas personas que vienen a enriquecerse delinquiendo en nuestro país».