Mi deseo es no desear nada...

Simplemente pasar por la vida, observando las cosas, estudiandolas,... pero, sobre todo, no deseandolas.

Creo que la perdición del ser humano es el deseo (o ambición). Efectivamente como dice Toshiro es el motor del mundo, pero para satisfacer ese motor (que consume mucho) hay que darle sangre a puñados.

Un saludo