Toda mi infancia ha tenido de fondo una banda sonora consistente en una frase que mi madre repetía día sí y día también. Era una frase que hacía temblar los muros de la casa, porque ya la tenía hasta el moño, y provocaba gran temor porque no sabías cuando la amenaza iba en serio y cuando sólo era una advertencia. Sólo rezaba para no escuchar la enormemente temida sentencia:

"ME TIENES HARTIZA, QUE TE VOY A DAR CON LA ZAPATILLA!!!!!"