Floja, floja, floja...

Tremenda decepción. Al venir de la Henson y McKean prometía y mucho, pero me aburrió sobremanera en el pasado Sitges (y a mis tres acompañantes, igual)

Sólo vale la pena en el aspecto visual, y ni siquiera eso, porque muchas escenas parecen sacadas de juegos en 3D de hace unos años.

Lo que más me gustó fue un número musical a mitad de película, que ese sí era sobresaliente, pero el resto...