Por el home cinema nunca, pero una vez me reuní con un par de amigos en mi casa, a lo tonto nos agarramos una buena pelotera. No hacíamos ruido, tal vez al andar descalzos por la casa retumbaba en el piso de abajo, pero siempre hablabamos entre susurros.

A las 7 de la mañana mas o menos suena el timbre de mi casa, el de abajo. Lo cojo y es una vecina del piso de abajo, empieza a decirme que está hasta los cojones, que llevamos toda la noche así y que no ha podido dormir, con el ciego que llevaba encima le contesté que yo no iba a su casa a quejarme cuando a las tres de la mañana la oía follar con su marido. (Es veridico, la oía).

La tía no me contestó y no volví a tener ningún problema, de echo creo que nunca la he vuelto a ver.