Ni más menos. Es la historia de la Humanidad narrada desde el prisma religioso. Jennifer es La Tierra (alguna imagen aérea de la casa, rodeada de circular pradera verde y con los árboles como atmósfera) y Bardem es Dios creando al ser humano, que acaba por destrozar el hogar en el que vive. Y vuelta a empezar con el experimento.
Yo la resumiría en términos cinematográficos, como una especie de 2001 Una Odisea en el Espacio (el paso de los humanos por la vida, su evolución) pero rodada por Buñuel (toda la simbología religiosa y las situaciones surrealistas con los invitados), y con las referencias formales del cine de terror de Ponlanski (Repulsión + La Semilla del Diablo). Así dicho, suena a suicidio cinematográfico, pero la condenada resulta FASCINANTE.