Está muy bien. Tiene el pacing que se podía esperar, un paseo como Journey, Sea of Solitude y tantos otros ejemplos de la esfera indie.
Precioso técnicamente, relajante y absorbente. Me he pasado una tarde cambiando el mando con mi hijo en una partida tranquila, que para mí se queda.
Una grata experiencia, sin estrés. Y "gratis", mucho más.

