Llamadme fósil y carca (fósil! carca!), pero sigo sin estar dispuesto a pagar por música que no pueda tocar. Yo sigo queriendo discos con su libreto, su portada, su maquetación... poder sacar el disco de la caja, ponerlo...

ahora entiendo a los nostálgicos del vinilo (también viví la época del vinilo, pero no tuve problemas en pasarme al CD).