Llevo por aquí mucho tiempo, y he visto gente aparecer y desaparecer, hacerse importante, o no, y dejarse ir, o ser barridos por el viento...., muchos foreros. Este lugar es una plaza donde hay gente que se queda, gente que se va, cada cierto tiempo parece que la música hace rodar todo de nuevo, y, mientras tanto, levantamos grandes columnas de discusiones, opiniones, esperanzas, tragedias y pequeñas victorias.
Repopo era de la vieja guardia. No lo conocí en persona, y ni siquiera intercambiamos mensajes privados, creo. O fue hace mucho. Pero sí recuerdo cierto punto de seriedad, de tranquilidad, de que aún sin estar de acuerdo, o estándolo, se podía hablar con él, razonar, conversar; como un pilar alrededor del cual giró más de una conversación. Y quien muchas veces aportaba puntos de vista interesantes, aunque no fuesen los míos. Te hacía leer con atención lo que decía, él no jugaba partidos de tenis. Pero hacía que algunas veces se recuperase el equilibrio, poniendo un punto de sensatez. Sabiendo de qué hablaba.
Una constante en este lugar, en esa plaza.
Es curioso cómo a veces no nos damos cuenta de que, detrás de los pseudónimos, hay una persona, una vida, y unas circunstancias. Le hablamos o le discutimos al de enfrente como si fuese un tótem de piedra, pero detrás, hay tristezas, sonrisas, días buenos y días malos. Etapas que empiezan y etapas que acaban. Problemas personales, ruído, soledad, y tardes de sol. Vidas que cambian. Sí, vidas.
En mi caso, creo que podría contar mi vida a través de diferentes etapas que he tenido como coleccionista, y asociar a ella las diferentes etapas del foro. Casi podríamos coger una película y pensar cómo era todo entonces, cuando la compramos. Cuando la vimos.
Y precisamente, porque permanecemos insconscientes a esa realidad, a esa persona, y a sus circunstancias, nos permitimos creer que todo va a seguir siempre, y que los únicos que cambiamos -o que vivimos- somos nosotros. Que el resto son un decorado que siempre estará ahí. Pero no es así.
Todo cambia. Y un día te das cuenta de que alguien ha dejado de postear, y piensas qué sería de él, o de ella. Como es sólo un pseudónimo no importa, y si no teníais contacto, aún menos. Pero ahí había una vida.
Alguien.
Y en el fondo es triste que quien nos hizo pensar, sonreír, o que nos ayudó a conocer algo, desaparezca como si no hubiese ocurrido nada. Como si fuese nadie. No quiero ni pensar en los (buenos) foreros que habrán desaparecido en todo este tiempo sin que siquiera nos hayamos dado cuenta.
Quizá por eso la presencia de Repopo se levanta con tanta claridad, y con este peso. No era uno más, y notaremos su ausencia. No era un nombre -pseudónimo- que uno piense dentro de seis meses qué-sería-de-él. Aún sin conocerlo, el mero hecho de que estemos escribiendo en este hilo, o que me hubiese enterado hace un rato en una red, es muy significativo. Se le echará de menos.
A él, sus comentarios, su sensatez, y sus aportaciones.
Vi hace un momento en Twitter que tiene al menos una hija, no sé si más, o si tenía pareja; pero tenía familia, supongo que también amigos, y aquí seguro que más de uno de vosotros tenía contacto con él.
Espero que estén bien, su hija, y a quien más tuviese cerca.
Y que cuando pase la tormenta encuentren la manera de sonreír un poco, poner alguna de sus películas, y recordar.
Creo que es a lo que debemos aspirar todos por aquí.
Un abrazo a los más cercanos.
Y un recuerdo a todos los que, como él, llevamos muchos años aquí, y algún día seremos barridos por la marea.
Descanse en paz.



LinkBack URL
About LinkBacks
Citar




